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La Epoca de la Confusión

La Época de la Confusión (I)

Padre Francis Geremia C.S. año 2012

 

El 2 de Julio de 1937, Amelia Earhart, estaba acabando su vuelo alrededor del mundo. Ella había volado ya 19.000 millas en su avión bimotor Lockheed Electra. Estaba cruzando el Sur Pacífico en la etapa final de su viaje antes de aterrizar en California.

Sin embargo, había que hacer una última parada para llenar de gasolina el tanque en Howland Island. Era una pequeñísima isla en el mar. Amelia lo tenía registrado sobre su mapa, pero, desafortunadamente, no la pudo encontrar, ella volaba ida y vuelta todo el tiempo tratando de encontrarla. A las 8:44 de la mañana habló por radio al Guarda Costa de U.S. y le dijo, “Nosotros debemos estar sobre usted, pero no podemos verlo”. Éstas fueron sus últimas palabras antes de que el avión desapareciera en el océano. ¿Qué pasó? Un investigador alegó que Amelia no pudo encontrar Howland Island porque sus mapas de navegación en aquél tiempo mostraron la isla en el lugar equivocado. Ella estaba siguiendo las coordinadas equivocadas. ¡Que trágico! – y todo porque los números sobre el mapa eran incorrectos.

El punto de la historia es aquél, para Amelia, que la confusión y el error significan la muerte. ¿Que es de nosotros, en nuestro largo viaje por la vida? Nosotros también estamos buscando. ¿Cuales exactamente son las coordinadas de la verdad? ¿Cuáles son las coordinadas del Cielo? Hoy estas coordinadas están siendo corrompidas. Ellas son difíciles de discernir. Como resultado, muchos están equivocados y corren un gran peligro. 

 

La influencia del Engañador 

El Demonio ha oscurecido las coordinadas de la verdad. Y cuando la verdad es oscurecida, les siguen los desastres.

“¡De que manera Satanás, mi adversario desde el principio, logra hoy engañaros y seduciros! Os hace sentiros... a quienes hace naufragar en la fe y os lleva inadvertidamente al error”.(22/8/1976).

“A causa de la difusión de estos errores, hoy muchos se alejan de la verdadera fe, volviendo realidad la profecía que se os ha sido hecha por Mí en Fátima: vendrán tiempos en los que muchos perderán la verdadera fe”. (13 de Junio de 1989).

 

El poder real yel peligrodel engaño existeen esta realidadque muy frecuentementeel pecado estáprecedido por el engaño. Si nosotros miramos de vuelta el libro del Génesis, uno se preguntaría, ¿qué fue lo que precedió a la falta?

¿Tentación? Sí, pero más aún, era el engaño. Después de comer la fruta prohibida, ¿Eva no le dijo a Dios, “La Serpiente me sedujo”? Este fue el primer asalto a la verdad, cuando la Serpiente engañó a Eva, diciéndole, “Tú no morirás”

Esta es la razón porqué el Demonio es, el primero y delantero, el Príncipe de la mentira.

El busca, antes que nada, engañar, falsificar la verdad, ocultar y cubrir la luz con su nebulosa oscuridad, porque es la luz que lo vence a él. Por tanto, Satanás siempre desea extinguir la luz. “Así las tinieblas se extienden y el humo de Satanás lo va envolviendo todo”. (10 de Marzo de 1977).

    Satanás reina en las tinieblas

 

Una noche, en la antigua Basílica de Asís, San José de Copertino estaba rezando ante la tumba de San Francisco. De repente él oyó que la puerta se abría violentamente y vio entrar a un hombre. El hombre caminaba tan ruidosamente que sus pies parecían estar atados con hierro y cadenas. José lo miraba de cerca. Él notó que, cuando el hombre se acercaba, la antorcha de las lámparas se apagaron, una a una cuando él pasaba al lado, hasta que finalmente todas se extinguieron, y el intruso se paró a su lado en la más negra oscuridad.

Entonces, el demonio, porque era él, atacó furiosamente a José, lo arrojó al suelo y atentó de estrangularlo. José, enseguida, llamó en alto a San Francisco, y lo vio salir de su tumba. San Francisco, sin embargo, no trató a su vez de atacar al demonio. En cambio, él fue y encendió todas las lámparas, una a una, con una pequeña vela. Y al destello de estas luces, el malvado de repente desapareció. Para San Francisco no había secreto, que es la luz que vence al demonio, (de San José de Copertino, por Fr. Ángelo Pastrovicchi,p.81 – 82)

“Las seducciones del Demonio están siendo tan insidiosas y peligrosas que ellas están consiguiendo engañar a casi todos”.

 

En nuestra inclinación de ser seducidos, nosotros tenemos alguna semejanza con el cuento del Rey y la gente del pueblo en Hans Christian Andersen, “El nuevo traje del Emperador”. Cuando llegan al pueblo, dos estafadores de tejidos engañan a todos maravillando con estas magníficas ropas nuevas del Emperador, hechos con los más finos, exquisitos materiales del arte de tejer. Ellos decían que este material poseía la maravillosa cualidad de ser invisible a cada uno que fuera imperdonablemente estúpido. Así que, es claro, cada uno admiraba excesivamente la maravillosa ropa, que en efecto,

¡no existía!

 

    Satanás el gran timador

 

Así también, Satanás, el gran estafador, tiene alucinando a la gente inventando insidiosamente, el excesivo espejismo maravilloso de un “Cielo sin Dios”, que en efecto, no existe de ningún modo, pero es, en efecto, una gran ilusión. Nuestra Señora nos dice:

“Este mundo se va alejando cada vez más de Dios...Así cae en las tinieblas de la negación de Dios, en el engañoso espejismo de pensar que se puede prescindir de Él”.(20/11/1976).

“El Paraíso, el verdadero Paraíso, no podrá jamás encontrarse en la tierra”.(15/8/1976).  

“La Creación sin El Creador, decae dentro de la nada”. (del Vaticano II: La Constitución en la Iglesia del Mundo Moderno).

Nosotros hemos caído por la falsa promesa arrogante del astuto Tentador que una vez clamó en el desierto, “Te daré todo el poder y la Gloria de estos reinos de la tierra, porque me la han entregado a mí y yo se la doy a quien quiero. Si, pues me adoras, todo será tuyo”. (Lc.4, 6-7).

 

    Cuantos dicen si a este Engañador

 

¡El espejismo! Que tentador es. Nuestra Madre Bendita dice:

“Os ha hecho esclavos del placer”.(13/10/1987). Cuántos son los que han elegido unafelicidad ilusoria sobreel otro lado de Diosal Este del Edén. Cuántos son los quehan dicho “sía este espejismo.

“Satanás ha engañado a toda esta pobre humanidad, llevándola tan lejos de Dios y construyendo para ella los ídolos de su perversión: el placer, el dinero, el orgullo, el egoísmo, la diversión y la impureza.(8/12/1993).

“Defendeos de esta oleada de palabras y de imagines, que todo lo trastorna y contamina. Y por esto mi Adversario logra seducir y violar los corazones y las almas.(25/3/1980).

 

La visión del hombre ha sido tan distorsionada por el Demonio que ahora el hombre no puede más distinguir lo genuino de lo imaginario. Así él persigue estos espejismos en vano.

“Todo es vanidad y atrapar vientos”. (Eclesiastés).

Él va detrás de lo que puede  y continuamente es eludido. Él no parece saber que  no son realmente lo que parecen ser, que ellos son sólo espejismos. Él los caza, sólo para descubrir que ellos son muy efímeros, transitorios, evasivos, fantasmales e insatisfechos.

Y así él termina desilusionado, confundido, triste porque su corazón nunca está realmente satisfecho. Sin embargo él sigue obstinadamente en persistir de rehusar y admitir que no hay cielo de ser encontrado en estos espejismos seductivos.  Que verdaderas estas palabras de Nuestra Señora, “Se embriagan de vacío”.(31/12/1973). Infatuados con la nada, encantados con la neblina. Es como si la humanidad haya sido hipnotizada.

¿Satanás no ha echado su hechizo sobre muchos, trayéndolos a un profundo trance?  Este trance consiste en haber perdido la conciencia de la realidad de Dios.

 

Una persona en un trance desconoce la realidad. Está perdido en un mundo de ensueño, un mundo imaginario. Él es como un sonámbulo. Sus ojos están abiertos, pero él está dormido, dormido para Dios, dormido para la eternidad, dormido al aproximarse el juicio, dormido a la existencia del Infierno.

Sor Faustina, en su diario, describe su descenso dentro del reino del Infierno. Ella estaba sorprendida de descubrir que la mayoría de las almas en el Infierno no creían que existía el Infierno cuando vivían en la tierra.

 

     De la carta del Padre Gobbi de 2006: la misión que nuestra Madre nos ha

     encargado a nosotros.

 

La misión que la Madre Bendita nos encargó a nosotros los sacerdotes y a los fieles del Movimiento Sacerdotal Mariano , consagrados a su Corazón Inmaculado, es aquél de ser Apóstoles de la nueva evangelización. Debemos proclamar con nueva fuerza, con nuevo coraje, y con una renovada y absoluta fidelidad, el mensaje que Jesús ha entregado a su Iglesia. Por esta razón, debemos ser muy concientes de los obstáculos que hoy se oponen al anuncio del Evangelio. Estos son: el relativismo en el Dogma;    

El naturalismo en la Sagrada Escritura; el permisivismo en la moralidad; la falta de disciplina en la Liturgia; la desobediencia al Magisterio del Papa; la negligencia hacia la Eucaristía; y la religión global.

 

 

 

A) el relativismo en el dogma 

 

Estamos viviendo a través de una profunda crisis de fe que lleva a una siempre más grande  difusión de la apostasía.

El Papa Pablo VI dijo: “Hay una gran perturbación, en este tiempo, en el mundo y en la Iglesia, y lo que está en cuestión es la fe”. (Papa Pablo VI).

Cardenal Ratzinger: “Teniendo una fe clara, basada en el credo de la iglesia, es frecuente ser marcado hoy como fundamentalista. Considerando el relativismo, que es aceptarnos a nosotros mismos de ser agitado y barrido por cada viento de enseñanza” parece que es la única actitud aceptable a la norma de hoy. Nos estamos moviendo hacia una dictadura del relativismo que no reconoce nada como cierto y que tiene como su gran gol nuestro propio ego y nuestro propio deseo”. (Cardenal José Ratzinger, 18 de Abril de 2005: Homilía en la Misa de Apertura al Conclave)

 

Como resultado de este relativismo que hoy domina también en Teología, hay una tendencia de difundir, de no aceptar el definitivo carácter de la verdad de la fe. Así, unas pocas de estas (verdades) vienen a ser negadas, y otras son completamente ignoradas.

...Porque debéis anunciar a todos, hasta los últimos confines de la tierra, el evangelio de Jesús en estos días de gran apostasía.

Difundid en la gran tiniebla que ha descendido sobre el mundo, la luz de Cristo y de su divina Verdad”.(8/12/1994).

 

Debemos predicar todas las verdades de la fe Católica, especialmente aquellos que hoy no predican más. Debemos hablar otra vez de la muerte, del juicio de Dios, del infierno, del purgatorio, del Cielo, de la Cruz que nos salva, de los pecados que nos separan de Dios, de la obligación de vivir nuestro bautismo siguiendo el camino que Jesús ha trazado para nosotros en su Evangelio.

“Difundid mi luz predicando el Evangelio de Jesús con fuerza y fidelidad. Su divina palabra debe ser proclamada por vosotros con la misma claridad y simplicidad con la que Jesús os la anunció”.(15/11/1995).

 

B) El naturalismo en la Sagrada Escritura  

 

Unas notas de nuestro libro: “Jesús es Verdad, porque es Él – Palabra Viviente – fuente y sello de toda la Revelación Divina.

Entonces la masonería eclesiástica obra para oscurecer su Divina Palabra, por medios de interpretaciones naturales y racionales y, con el pretexto de volverla más comprensiva y aceptada, la vacía de todo contenido sobrenatural. Así es como se difunden los errores por todas partes dentro de la misma Iglesia Católica”. (13 de Junio de 1995).

 

Antes que nada, debemos defender la historicidad del Evangelio y creer en la verdad de la Palabra y los milagros hechos por Jesús. Nuestra Madre Bendita dijo:

“Con frecuencia se ofrece de él (el evangelio de Jesús)una interpretación sólo humana, que tiende a excluir cualquier intervención sobrenatural.

¡Cuántos episodios se explican como leyendas o géneros literarios! Nunca como hoy, se ha dado una interpretación del gran misterio de Dios tan mezquina y banal. Como consecuencia de esto, la fe de muchos se ha apagado y cada vez se difunden más en la Iglesia errores muy graves.

Permaneceréis en la verdadera fe, sólo si dais vuestro perfecto asentimiento a todo cuanto se dice en el Evangelio de Jesús. Anunciadlo a la letra: vividlo a la letra.

Sed Evangelios vivientes y entonces se cumplirá el designio del Padre y el fuego de amor del Espíritu Santo purificará este mundo. (25/3/1982).

 

    C) El permisivismo en la moral 

 

Porque el secularismo que caracteriza la cultura de nuestra época, hoy existe una tendencia general a justificar el pecado, no considerándolo como un mal, pero algo bueno y valioso. Del concepto de transgredir la ley de Dios, a sustituirlo por una legítima satisfacción de la necesidad de la libertad propia de cada uno.  Debemos formar a los fieles de comprender el pecado, como una moral demoníaca que consiste en una violación a la ley de Dios y el rechazo al amor del Padre. El pecado grave o mortal nos priva de la santificación de la Gracia, nos separa de la comunión de vida con Dios y, si esta separación llega hasta el momento de la muerte, nos lleva al infierno. Es urgente hoy de predicar la necesidad del sacramento de la confesión individual para aquellos que se encuentran en estado de pecado mortal.

 

En contra de la costumbre de recibir la Comunión Eucarística aún en pecado mortal, debemos recordar a los fieles la obligación de la confesión sacramental antes de recibir la Comunión, si se está en este estado. (Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, 305).

Y aquí el Padre Gobbi insiste: Yo invito a los miembros del Movimiento Sacerdotal Mariano a frecuentes confesiones que deben, antes que nada, caracterizar la vida de nuestros sacerdotes, que estén siempre disponibles a los fieles, que deseen recurrir al Sacramento de la Reconciliación.       

 

    D) La falta de disciplina en la liturgia

 

El 2 de Febrero de 1979), la Madre Bendita dijo:

“Es indisciplina la facilidad con que se pasan por alto las normas establecidas por la Iglesia para regular la vida litúrgica y eclesiástica.

Hoy cada uno tiende a regularse según el propio gusto y arbitrio y con que escandalosa facilidad se violan las normas de la Iglesia...”.

Por tanto, Yo invito a los sacerdotes del M.S.M. de ser conformados en todo lo que se especifica en lo cual está en orden en el documento “Redemptionis Sacramentum”  (Ciertas materias deben ser observadas o ser evitadas de acuerdo a la Santa Eucaristía” 25/3/2004).  Antes que nada, yo os pido que no participéis en Concelebraciones sin usar las vestimentas litúrgicas, y que no sigáis ritos y oraciones Eucarísticos arbitrarios.

En obediencia a lo que está pedido por la Iglesia, yo invito a todos los sacerdotes del M.S.M. a vestir siempre el traje eclesiástico o trajes hechos por sacerdotes diocesanos, y el propio hábito para los religiosos.

Debemos de ser reconocidos como Sacerdotes del Movimiento Sacerdotal Mariano por el  modo de nuestra vestimenta.

 

    E) La desobediencia al magisterio del Papa

 

“Mi Corazón de Madre es herido cuando ve cómo frecuentemente el silencio y el vacío de mis hijos rodean la palabra y la acción del Santo Padre, mientras es atacado y obstaculizado cada vez más por sus adversarios.

Su mismo ministerio no está lo suficientemente sostenido y propagado por toda la Iglesia, que Jesús ha querido unida en torno al Sucesor de Pedro. (11/2/1979).

 

“Vosotros Sacerdotes míos, que Yo estoy reuniendo en Mí Movimiento para poner diques a este avance de Satanás, debéis formar una fortísima barrera con el Papa; debéis propagar su voz, debéis defenderlo, porque le tocará a Él llevar la Cruz en medio de la más grande tempestad de la historia”.(28/8/1973).

 

“Únete, con el amor y con la oración, a todos los Sacerdotes de mi Movimiento, que Yo misma conduzco a un amor cada vez más grande al Papa y a la Iglesia a Él unida.

Le debéis sostener con la oración, con vuestro amor y  fidelidad. Le debéis seguir, poniendo en práctica, a la perfección, lo que Él disponga para el bien de la Iglesia. En este punto dad buen ejemplo a todos”, (17/10/1978).

 

    F) La negligencia en la Eucaristía

 

Desafortunadamente, el Año de la Eucaristía no trajo a la Iglesia nuevos brotes de amor, de adoración y de reparación a Jesús Eucarístico. Esto, por supuesto, es la tarea que la  Madre  Bendita ahora entrega al Movimiento Sacerdotal Mariano, porque sólo Jesús Eucarístico debe ser el corazón y el centro de nuestra nueva evangelización. (notas del Padre Gobbi).

Nuestra Madre Bendita dijo:

Pido que se vuelvan de nuevo a hacer, por doquier, las horas santas de adoración ante Jesús expuesto en el Santísimo Sacramento.

Deseo que se aumente el homenaje de amor hacia la Eucaristía, y que se haga manifiesto, incluso a través de signos sensibles, pero tan indicativos de vuestra piedad.

Rodead a Jesús Eucarístico de luces y flores: envolvedlo en delicada atención: acercaos a Él con gestos profundos de genuflexión y de adoración”. (21/8/1987). 

 

    G) La Religión Global

 

En el aspecto de la astuta y peligrosa insidia de una religión global que tiende a hacer todas las religiones iguales, en estos tiempos la Iglesia debe proclamar a todo el mundo, con el coraje y la fuerza de su testimonio, hasta el punto de derramar su sangre, lo que San Pedro anunció ante el Sanedrín: “Porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres (Jesucristo)por el que nosotros debamos salvarnos”. (Hch. 4,12).

Él sólo es nuestro Redentor. Él solo es nuestro Salvador. Jesucristo es el Primero y el Último, el Principio y el Final, el Alpha y el Omega, la luminosa Estrella de la Mañana, quién nos guía a vivir el nuevo día de su glorioso retorno.

 

Con el más grande amor y la más completa fidelidad, debemos todos seguir el Papa Benedicto XVI que nos ha dado la Iglesia en estos tiempos, no sólo por el Espíritu Santo pero también a través de los sufrimientos y las oraciones de nuestro más amado Juan Pablo II, quién hoy está siguiéndonos y bendiciéndonos desde el Cielo.

El Papa Benedicto XVI que ha visto a la Iglesia “Como una barca a punto de hundirse,  llevada por el agua por todos lados...(9ª Estación del Vía Crucis, Viernes Santo 2005) y que ha estado puesto en el timón así que, en los tempestuosos mares de estos tiempos, él puede guiar a la Iglesia con firmeza al puerto seguro del encuentro con Jesús, Su Fundador y Señor.

 

    El “sonámbulo”

 

Él camina y camina, pero no sabe adonde va. Él camina indefinidamente, en cada dirección, pero no con un destino fijo, porque él no está yendo a ningún sitio. Su alma está en una clase de prisión, la prisión del trance. Satanás ha aprisionado su espíritu como a un pájaro en una jaula. Nuestra Madre Bendita dice:

“¿Por qué aún hoy muchos de vosotros duermen?. (7/3/1976).

“Engañados y seducidos por Satanás, incluso los que deberían ser luz para los demás, ahora no son ya otra cosa que sombras, que caminan en la oscuridad”. (24 /7/1974).m   

“Este mundo materialista volcado en la búsqueda  desesperada del placer”(11/7/1994).

Se ha vuelto tan obsesivo y consumándolo totalmente, que está necesariamente acompañado por un lapso de memoria acerca de la existencia de Dios. El materialismo  lleva al ateísmo. Es una forma de ateísmo – el ateísmo de la amnesia, del  olvido de Dios. “El hombre se ha olvidado de Dios”. Maria dice.

 

¿Y cual es la consecuencia de este sueño inconsciente de Dios? Esta es la consecuencia, como el Evangelio nos dice: “Dichosos los siervos a quienes el señor, al venir, encuentre despiertos”. (Lc.12,37), y uno puede añadir, !y malditos son aquellos quienes el señor, al venir, los encuentre dormidos¡ No es el trance del sonámbulo de ser identificados precisamente con el sueño de las vírgenes necias (madrinas de boda) del Evangelio, que llegaron tarde, y se encontraron fuera del banquete de la boda, y dijeron: ¡Señor, Señor, ábrenos! Pero él respondió: “En verdad os digo, que no os conozco”. (Mt.25, 12).

 

Luego, en la parábola de la “puerta  estrecha”,  de los dormidos que llegan tarde es el destino de una experiencia similar cuando ellos llaman a la puerta, escuchando aquellas palabras espantosas, “No se de donde sois, ¡Retiraos de mí, todos los malhechores!”. (Lc. 13,27).

Y refiriéndose a aquellos sacerdotes dormidos, que se han vendido al mundo, Nuestra Señora dice de ellos,  “Se han convertido en cadáveres ambulantes, en sepulcros blanqueados”. (10/3/1977).

 

    La época de la confusión

 

El mundo ha sido testigo de la “Época de la Razón” y la Época de la Iluminación”. Y ahora ha llegado – “la Época de la Confusión”.

Es porque de este penetrante engaño, falsedad e ilusión que nuestra época moderna puede ser descrito como la “Era de la Confusión”.

Posee las tinieblas más profundas que las de la “Edad del Oscurantismo” (Edad Media) porque  la luz de la verdad ha estado perdida en su modo de ver, y no hay más profunda oscuridad que la pérdida de la verdad.

 

Nuestra Madre Bendita dice: “¿Cuántos son los que se pierden a diario envueltos en esta general y peligrosa confusión?”. (30/6/1982).

“Las que hasta ayer eran almas buenas, generosas, arrastradas por la confusión general, se vuelven almas temerosas, inseguras, casi paralizadas”.(28/12/1973).

 

Uno de los efectos de esta confusión es la ineficacia. La confusión lleva al incierto de todo, en particular, acerca del significado y el objetivo de la vida.

Donde la fe está perdida en su modo de ver en la niebla de la confusión, la esperanza se convierte dentro de la falta de esperanza. Y así, para muchos, la vida puede luego parecer inútil, llevándolos a ninguna parte, y de cuestionable valor, vano.

 

El famoso libro Puritano de John Bunyan´s, “El Progreso del peregrino”, escrito en 1678, nos cuenta la historia del viaje del Cristiano a la ciudad Celestial. Así como el Cristiano bueno y devoto, va como peregrino por su camino por la ruta, él encuentra numerosos peligros y pruebas. Un día, se encuentra a sí mismo, inevitablemente teniendo que pasar a través de la ciudad malvada de la Feria de la Vanidad. No había pasado mucho tiempo antes de que su presencia en la plaza del mercado del pueblo causara un alboroto. El resultado fue que lo pusieron en prisión con cadenas de hierro.

¿De que lo culparon? – sus caminos y sus creencias eran contrarias a aquellas de la gente del pueblo de la Feria de la Vanidad. Por eso, la acusación era traída en contra de él por “hablar cosas que no debían ser habladas”, y por las nociones desleales de sus “principios de fe”, que habían causado tantas divisiones y conmociones en el pueblo.

En conformidad, fue condenado por traición, e incriminado como un “enemigo y un perturbador”, “un lunático y un hombre loco”.

 

En nuestra morada terrena hacia la Ciudad Celeste, nosotros también nos encontramos teniendo que entrar en el recinto profano de la Feria de la Vanidad.

Nuestra Madre nos dice:

“Estos tiempos vuestros son malos, porque los corazones de los hombres se han vuelto malos, cerrados, fríos, duros e invadidos por una gran avidez. (13/10/1992).

“Habéis vivido durante setenta años esclavos de mi Adversario, que ha conseguido transformar el mundo en una nueva Babilonia perversa y pecadora. (13/10/1987).