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Cenáculo - 03

MOVIMIENTO SACERDOTAL MARIANO

Ave María Purísima

Fatima,4 de Julio de 1979

 

Cenáculo de 400  Sacerdotes del M.S.M. de 35 naciones.

En esta Cova de Iría

“Os he llamado de todas partes del mundo y vosotros, hijos predilectos, habéis respondido generosamente a mi invitación maternal.

Habéis llegado aquí tan numerosos, a esta Cova de Iria, donde me manifesté desde el Cielo, para daros un mensaje  de confianza y de salvación para estos días difíciles  que  estáis viviendo.

Con vosotros están reunidos espiritualmente  todos  mis hijos predilectos, esparcidos ya por todas las partes de  la Tierra.

¿Por que os he querido aquí este año?. Para apretaros  a todos a mi Corazón Inmaculado.

¿Que puede hacer una madre cuando amenaza un gran peligro a sus hijos?  Estrecharlos en su brazos, ponerlos en un lugar seguro donde tengan defensa y protección.

He aquí la defensa que os doy, la protección que todos necesitáis: mi CORAZON INMCULADO.

En estos días, a vosotros, y a todos mis hijos predilectos, os quiero meter en el refugio ce mi Corazón Inmaculado. Quiero dar a vuestro corazón de hijos las mismas  dimensiones de  mi Corazón maternal y así transformaros  en una imagen siempre mas perfecta de vuestra Madre celestial.

Ha llegado el tiempo en que todos debéis vivir confiados y sin reservas la consagración que me habéis hecho.  Por eso quiero poner mi Corazón Inmaculado en lugar de los vuestros, repletos de pecados, para daros mí misma capacidad  de amar y de este modo transformar interiormente la vida de cada uno de vosotros.

Os he querido aquí finalmente para daros el don  de  mi espíritu y así YO puedo vivir de verdad y obrar en vosotros, porque ha llegado el momento en que quiero manifestarme a la Iglesia por vuestro medio, ya que han llegado los tiempos del triunfo de mi Corazón Inmaculado.

Soy vuestra celestial Capitana. Os quiero aquí para alistaros en mi Ejército, preparado para la batalla, porque esta es la hora de entrar ccnmigo en combate.

No temais, apóstoles de ni Inmaculado Corazón, hijos predilectos de vuestra Madre celestial.

¡A las ordenes del Vicario de Jesús, id a todas las partes de la Tierra a difundir la luz que brota de mi Corazón.

No tardareis en comprender plenamente el gran don que en estos días os he hecho a cada uno de vosotros, y, entonces, entenderéis por que, en este año, os he querido a todos aquí, en Fátima, en un cenáculo que ha sido extraordinario en gracias para vosotros y para todos mis hijos predilectos esparcidos por todo el mundo.”